QUIERO AGRADECER A MIS COMPAÑEROS DE GRUPO EN ESPECIAL A MERCE Y ANA QUE PRESENTEN EL PRÓXIMO DÍA PÚBLICAMENTE EL TRABAJO QUE HEMOS REALIZADO.ME DA MUCHA PENA NO PODER ESTAR PORQUE ES LA CULMINACIÓN DE VARIOS MESES DE REUNIONES, DISCREPANCIAS, COMPARTIR DIFERENTES PUNTOS DE VISTA,RISAS, ALGÚN DISGUSTO, ETC.
QUIERO MANDARLES TODO MI APOYO Y MI ÁNIMO PORQUE MAÑANA NO SÉ SI PODRÉ HACERLO.LO VAIS A HACER GENIAL Y VA A SER UN PARTO SIN DOLOR ESTOY SEGURA.
COMO SUCEDE EN ESTAS COSAS, NOS HUBIESE GUSTADO AÑADIR ALGO O HACER ALGUNA COSA DIFERENTE(LA IDEA ERA GRABARME A MÍ TAMBIÉN) PERO LAS OCUPACIONES VARIAS NO NO LOS HAN PERMITIDO.
UN BESO ENORME Y TRANQUILAS QUE VA A SALIR BIEN.HEMOS TRABAJADO MUCHO PARA QUE SEA ASÍ.
Éric Rohmer
(Nancy, 4 de abril de 1920 - París, 11 de enero de 2010 [1] ) fue un crítico y director de cine francés cuyo verdadero nombre era Jean-Marie Maurice Scherer.
Su cine
Sus comienzos en el arte se remontan a la década de 1940, cuando inicia sus actividades profesionales en la enseñanza de la literatura y en el periodismo gráfico; en 1946, y bajo el seudónimo de Gilbert Cordier, publica su única novela, "Élizabeth". Durante esos años se convierte en asiduo asistente a la Cinemateca francesa y adopta el nombre por el que se lo conocería desde entonces, Éric Rohmer, en referencia a dos de sus grandes referencias: el director de cine austrohúngaro Erich von Stroheim y el novelista británico Sax Rohmer, autor de la serie Fu-Manchú.
Como crítico de cine destaca su trabajo como jefe de redacción de la prestigiosa revista francesa Cahiers du cinéma entre 1956 y 1963 junto a quien fue uno de sus grandes maestros, André Bazin. En 1950, mientras filmaba su primer cortometraje, Journal d'un scélérat, fundó junto a Jean-Luc Godard y Jacques Rivette la revista de crítica cinematográfica Gazette du Cinema; en esa época también trabó una relación intelectual constante con directores como Claude Chabrol, Alain Resnais y François Truffaut. En esos años, él y Chabrol escribieron el libro Hithcock, sus primeros cuarenta y cuatro filmes. El Signo del León, de 1959, es su primer largometraje, que obtuvo una buena recepción por parte de la crítica pero que no fue tan bien recibido por el público. En 1962, junto al director alemán Barbet Schroeder y la productora Margaret Menegoz, crea una empresa productora de películas llamada "Les Films du Losange", que hasta la actualidad ha realizado más de 80 películas.
El cine de Eric Rohmer se caracteriza por su simplicidad y agudeza intelectual, en climas de profunda empatía con las locaciones y con aquellos personajes que definen el sentido moral de cada una de sus historias. Probablemente la separación de su carrera en tres grandes etapas aporte claridad desde los temas y títulos de sus filmes a aquellos que no hayan visto su cine; en la década del 60 comenzó sus "Seis cuentos morales", en los que aborda una temática que atraviesa toda su carrera: la banalidad de la vida en torno a las palabras vacías, a las acciones que llevan a cabo los individuos por canales que desafían a su propia identidad y voluntad. Esta etapa está caracterizada por sus filmes de amores y desamores, y por el énfasis en la palabra puesta en boca de sus personajes, no para aportar información, sino para definir sus personalidades mediante la charla cotidiana. Los Cuentos Morales fueron concebidos originalmente como una novela; sin embargo, Rohmer desistió de seguir escribiendo cuando descubrió que algunas situaciones podían definirse por medio de imágenes y no de palabras. En referencia a estas ideas, Rohmer declaró: " (...) yo no digo cosas en mis películas, yo muestro gente que habla y se mueve como los paisajes, las caras, los gestos y sus comportamientos (...)".
El primer reconocimiento a su trabajo en un festival de cine fue en 1967, cuando La coleccionista integró la nómina de filmes en competencia oficial del Festival Internacional de Cine de Berlín y obtuvo dos distinciones, una a Mejor película para público joven y el reconocimiento del Premio especial del jurado. Tres años más tarde, en 1970, fue nominado al Oscar en el rubro Mejor filme hablado en idioma no inglés por su largometraje Mi noche con Maud, premio que obtuvo Z, dirigida por el griego Constantin Costa-Gavras. Al año siguiente, el mismo filme fue nominado a Mejor guión original, distinción que esa vez logró la película bélica Patton.
Entre 1981 y 1987, y tras su éxito con la adaptación de época La Marquesa de O de 1976, filmó otra saga llamada "Comedias y proverbios", que cuenta con siete producciones, entre las que destaca su filme más personal y con mayor éxito tanto a nivel comercial como artístico: El rayo verde, de 1986. Esta etapa está marcada por una posición más optimista, con sabores que remiten a un cine post nouvelle vague, con una amargura constante que finaliza en filmes esperanzadores, en donde los personajes buscan llegar a un objetivo y esa misma búsqueda resulta ser el punto central de la mirada de Rohmer. Con muchos puntos en común con "Comedias y proverbios", en 1990 comienza su última saga, llamada "Cuentos de las cuatro estaciones", en donde se interna desde una época del calendario en historias de relaciones humanas, de las que el amor es el principal protagonista y el engaño, presente de manera notable en sus "Seis cuentos morales", le deja su lugar a una sensación ambigua de inseguridad y deseo contenido no presente en los primeros años de la década de los 80.
Su personalidad
Rohmer intentó trabajar a lo largo de 40 años con un acotado equipo de trabajo, por lo que repitió colaboradores, actores y técnicos. Entre ellos puede destacarse la delicada y sofisticada labor de Marie Rivière como actriz en 9 de sus producciones y el trabajo de Néstor Almendros en la dirección de fotografía. Desde que en 1992 Almendros falleció, Rohmer comenzó a trabajar con la directora de fotografía Diane Baratier, con quien realizó todos sus trabajos desde ese momento, dotando a filmes realizados en formato digital de una profundidad y complejidad visual sorprendentes. Mary Stephen editó las últimas 9 producciones de Rohmer y Françoise Etchegaray produjo 7 de sus últimas 10 películas. Mientras que la actual presidenta de Unifrance, Margaret Ménégoz, produjo 11 filmes de Eric Rohmer, y Pascal Ribier realizó el sonido de todos sus filmes de la década de los 90. Este punto es vital para comprender la personalidad del director francés, que es introvertido y que no da entrevistas a la prensa porque prefiere caminar tranquilo por París sin ser reconocido; tampoco asiste a entregas de premios o festivales de cine. Una excepción notable es su aceptación del premio "Cuyutlán/Museo de la Sal" concedido por el gobierno de Colima (México) en 1988. Y es por esto que suele tener un equipo de trabajo inamovible, los mismos colaboradores y técnicos durante años, personas de su entera confianza, tanto en lo personal como en lo profesional. En este contexto, poco se sabe de su vida privada, salvo que desde joven amó la naturaleza. Una prueba de ello es la granja de ciervos que fundó en su pueblo natal. En los últimos años esta granja se ha distinguido por la producción de ejemplares de singular rareza (cfr. E. Lemaitre, 'Les merveilleux cerves naines de Nancy', Le Monde, 2 Juin 1965). Su afición constante y muy devota al cristianismo y su conservadurismo político son pequeños atisbos de un personaje que sólo se da a conocer con sus películas.
Sus películas (en idioma original)
Su cine
Sus comienzos en el arte se remontan a la década de 1940, cuando inicia sus actividades profesionales en la enseñanza de la literatura y en el periodismo gráfico; en 1946, y bajo el seudónimo de Gilbert Cordier, publica su única novela, "Élizabeth". Durante esos años se convierte en asiduo asistente a la Cinemateca francesa y adopta el nombre por el que se lo conocería desde entonces, Éric Rohmer, en referencia a dos de sus grandes referencias: el director de cine austrohúngaro Erich von Stroheim y el novelista británico Sax Rohmer, autor de la serie Fu-Manchú.
Como crítico de cine destaca su trabajo como jefe de redacción de la prestigiosa revista francesa Cahiers du cinéma entre 1956 y 1963 junto a quien fue uno de sus grandes maestros, André Bazin. En 1950, mientras filmaba su primer cortometraje, Journal d'un scélérat, fundó junto a Jean-Luc Godard y Jacques Rivette la revista de crítica cinematográfica Gazette du Cinema; en esa época también trabó una relación intelectual constante con directores como Claude Chabrol, Alain Resnais y François Truffaut. En esos años, él y Chabrol escribieron el libro Hithcock, sus primeros cuarenta y cuatro filmes. El Signo del León, de 1959, es su primer largometraje, que obtuvo una buena recepción por parte de la crítica pero que no fue tan bien recibido por el público. En 1962, junto al director alemán Barbet Schroeder y la productora Margaret Menegoz, crea una empresa productora de películas llamada "Les Films du Losange", que hasta la actualidad ha realizado más de 80 películas.
El cine de Eric Rohmer se caracteriza por su simplicidad y agudeza intelectual, en climas de profunda empatía con las locaciones y con aquellos personajes que definen el sentido moral de cada una de sus historias. Probablemente la separación de su carrera en tres grandes etapas aporte claridad desde los temas y títulos de sus filmes a aquellos que no hayan visto su cine; en la década del 60 comenzó sus "Seis cuentos morales", en los que aborda una temática que atraviesa toda su carrera: la banalidad de la vida en torno a las palabras vacías, a las acciones que llevan a cabo los individuos por canales que desafían a su propia identidad y voluntad. Esta etapa está caracterizada por sus filmes de amores y desamores, y por el énfasis en la palabra puesta en boca de sus personajes, no para aportar información, sino para definir sus personalidades mediante la charla cotidiana. Los Cuentos Morales fueron concebidos originalmente como una novela; sin embargo, Rohmer desistió de seguir escribiendo cuando descubrió que algunas situaciones podían definirse por medio de imágenes y no de palabras. En referencia a estas ideas, Rohmer declaró: " (...) yo no digo cosas en mis películas, yo muestro gente que habla y se mueve como los paisajes, las caras, los gestos y sus comportamientos (...)".
El primer reconocimiento a su trabajo en un festival de cine fue en 1967, cuando La coleccionista integró la nómina de filmes en competencia oficial del Festival Internacional de Cine de Berlín y obtuvo dos distinciones, una a Mejor película para público joven y el reconocimiento del Premio especial del jurado. Tres años más tarde, en 1970, fue nominado al Oscar en el rubro Mejor filme hablado en idioma no inglés por su largometraje Mi noche con Maud, premio que obtuvo Z, dirigida por el griego Constantin Costa-Gavras. Al año siguiente, el mismo filme fue nominado a Mejor guión original, distinción que esa vez logró la película bélica Patton.
Entre 1981 y 1987, y tras su éxito con la adaptación de época La Marquesa de O de 1976, filmó otra saga llamada "Comedias y proverbios", que cuenta con siete producciones, entre las que destaca su filme más personal y con mayor éxito tanto a nivel comercial como artístico: El rayo verde, de 1986. Esta etapa está marcada por una posición más optimista, con sabores que remiten a un cine post nouvelle vague, con una amargura constante que finaliza en filmes esperanzadores, en donde los personajes buscan llegar a un objetivo y esa misma búsqueda resulta ser el punto central de la mirada de Rohmer. Con muchos puntos en común con "Comedias y proverbios", en 1990 comienza su última saga, llamada "Cuentos de las cuatro estaciones", en donde se interna desde una época del calendario en historias de relaciones humanas, de las que el amor es el principal protagonista y el engaño, presente de manera notable en sus "Seis cuentos morales", le deja su lugar a una sensación ambigua de inseguridad y deseo contenido no presente en los primeros años de la década de los 80.
Su personalidad
Rohmer intentó trabajar a lo largo de 40 años con un acotado equipo de trabajo, por lo que repitió colaboradores, actores y técnicos. Entre ellos puede destacarse la delicada y sofisticada labor de Marie Rivière como actriz en 9 de sus producciones y el trabajo de Néstor Almendros en la dirección de fotografía. Desde que en 1992 Almendros falleció, Rohmer comenzó a trabajar con la directora de fotografía Diane Baratier, con quien realizó todos sus trabajos desde ese momento, dotando a filmes realizados en formato digital de una profundidad y complejidad visual sorprendentes. Mary Stephen editó las últimas 9 producciones de Rohmer y Françoise Etchegaray produjo 7 de sus últimas 10 películas. Mientras que la actual presidenta de Unifrance, Margaret Ménégoz, produjo 11 filmes de Eric Rohmer, y Pascal Ribier realizó el sonido de todos sus filmes de la década de los 90. Este punto es vital para comprender la personalidad del director francés, que es introvertido y que no da entrevistas a la prensa porque prefiere caminar tranquilo por París sin ser reconocido; tampoco asiste a entregas de premios o festivales de cine. Una excepción notable es su aceptación del premio "Cuyutlán/Museo de la Sal" concedido por el gobierno de Colima (México) en 1988. Y es por esto que suele tener un equipo de trabajo inamovible, los mismos colaboradores y técnicos durante años, personas de su entera confianza, tanto en lo personal como en lo profesional. En este contexto, poco se sabe de su vida privada, salvo que desde joven amó la naturaleza. Una prueba de ello es la granja de ciervos que fundó en su pueblo natal. En los últimos años esta granja se ha distinguido por la producción de ejemplares de singular rareza (cfr. E. Lemaitre, 'Les merveilleux cerves naines de Nancy', Le Monde, 2 Juin 1965). Su afición constante y muy devota al cristianismo y su conservadurismo político son pequeños atisbos de un personaje que sólo se da a conocer con sus películas.
Sus películas (en idioma original)
LA GATA SOBRE EL TEJADO DE ZINC

Cat on a Hot Tin Roof
Título La gata sobre el tejado de zinc
Ficha técnica
Dirección Richard Brooks
Producción Lawrence Weingarten
Guión Richard Brooks
James Poe
Música Charles Wolcott
Sonido Van Allen James
Fotografía William H. Daniels
Montaje Ferris Webster
Vestuario Helen Rose
Efectos especiales Lee LeBlanc
Reparto Paul Newman
Elizabeth Taylor
Burl Ives
Jack Carson
Judith Anderson
Madeleine Sherwood
Datos y cifras
País(es) Estados Unidos
Año 1958
Género Drama
Duración 108 minutos
La gata sobre el tejado de zinc es una película estadounidense de 1958 dirigida por Richard Brooks y basada en la obra teatral del mismo título del dramaturgo Tennessee Williams ( en realidad se titula "La gata sobre el tejado de zinc caliente", pero este adjetivo desapareció en el título español del film).
Argumento
Paul Newman y Elizabeth Taylor en una secuencia de la película.Brick (Paul Newman) y Maggie (Elizabeth Taylor) es un matrimonio que no pasa por sus mejores momentos. Se trasladan a la gran mansión familiar para celebrar el cumpleaños del padre de Brick (Burl Ives) que está al borde de la muerte por una grave enfermedad. De todo esto se intentará aprovechar otro de sus hijos, Gooper (Jack Carson) y su mujer Mae (Madeleine Sherwood).
Comentarios
Ni siquiera la rígida censura de la época, que camufló la homosexualidad de su protagonista, evitó que ésta sea una de las mejores adaptaciones de una obra de Tennesse Williams sino también uno de los grandes clásicos del cine. Temas como la familia, las relaciones paterno-filiales, el amor o la hipocresía desfilan entre la maestría de sus intérpretes y diálogos. Y un recital de Elizabeth Taylor , que recibió la noticia de la muerte en un accidente aéreo de quien era su esposo por entonces, el productor Mike Todd. Hecho que la hizo entregarse aún más al personaje.[1]
LA FIERA DE MI NIÑA

Bringing Up Baby
Título La adorable revoltosa / La fiera de mi niña
Ficha técnica
Dirección Howard Hawks
Producción Cliff Reid, Howard Hawks
Guión Dudley Nichols, Hagar Wilde
Música Roy Webb, Jimmy McHugh
Reparto Cary Grant, Katharine Hepburn
Datos y cifras
País(es) Estados Unidos
Año 1938
Género Comedia
Duración 102 min
Bringing up Baby, conocido en castellano como La adorable revoltosa (Argentina) y La fiera de mi niña (España), es una comedia estadounidense de 1938, dirigida por Howard Hawks, y con la participación estelar de Katharine Hepburn y Cary Grant. El guión fue adaptado por Dudley Nichols y Hagar Wilde a partir de una historia de Hagar Wilde.
Argumento
David Huxley (Cary Grant) es un paleontólogo de vida pacífica, cuya mayor preocupación es terminar de ensamblar el esqueleto de un Brontosaurus al que le falta un hueso (una "clavícula intercostal"). Está a punto de casarse con una mujer de personalidad rígida y, por otra parte, tiene que dar una buena impresión a Mrs. Random, una adinerada mujer que está planteándose hacer una generosa donación de un millón de dólares a su museo. Sin embargo, el día anterior a su boda, David conoce a Susan Vance (Katharine Hepburn), una joven alocada que resulta ser la sobrina de Mrs. Random.
El hermano de Susan, Mark, le ha enviado desde Brasil un leopardo amaestrado llamado "Baby", para que ella se lo entregue a su vez a su tía. Susan confunde a David con un zoólogo, y prácticamente lo obliga para que la acompañe a su casa del campo para hacerse cargo de Baby. La situación se complica aún más cuando Susan comprende que se ha enamorado de David, y decide retenerlo en la casa el mayor tiempo posible para evitar que se case. Además, el perro de Susan, George, roba y entierra el último hueso de Brontosaurio de David; la tía de Susan (Mrs. Random) llega a la casa y no reconoce a David como paleontólogo del museo (sobre todo porque Susan se lo presenta como "el señor Hueso"); Baby y George se escapan, y David deja suelto por error a otro leopardo, éste salvaje, de un circo cercano, confundiéndolo con Baby. Susan y David intentan encontrar a Baby, a George y al hueso de dinosaurio, asegurándose al mismo tiempo de que Mrs. Random haga su donación al museo.
Repercusión [editar]Bringing Up Baby fue un fracaso rotundo de taquilla, lo que provocó que Howard Hawks fuera apartado de la dirección de la que iba a ser su siguiente película (Gunga Din, también con Cary Grant), y obligó a Hepburn a pagar su parte del contrato. Sin embargo, a medida que pasaron los años, la película obtuvo cada vez más atención, hasta convertirse en un clásico de la comedia. En la lista de las cien mejores películas confeccionada por el American Film Institute en 1997, Bringing Up Baby ocupó el puesto 96.
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